Un compresor resuelve un montón de cosas en casa y el taller: inflar gomas, soplar, clavar, pintar. Pero elegir mal te deja corto justo cuando lo necesitás. Acá te lo ordenamos.

Respuesta rápida: el compresor se elige por lo que vas a hacer. Para inflar gomas y pelotas o soplar, alcanza un compresor chico/portátil. Para pintar con soplete, clavar o usar herramientas neumáticas, necesitás tanque (para no quedarte sin aire) y suficiente caudal (l/min) y presión: para pintura fina y trabajo continuo, cuanto más caudal, mejor. La clave no es solo la presión, sino el caudal y el tamaño del tanque según el uso. En Ragaglia tenemos compresores de distintos tamaños y te asesoramos, con envíos a todo el país.

Según el uso

Los datos que importan

  • Caudal (l/min): que alimente tu herramienta sin cortes.
  • Tanque (litros): reserva de aire para trabajo continuo.
  • Presión (PSI/bar): según la herramienta.

Para pintar como corresponde

Si el objetivo es pintar, combiná el compresor con la pistola de pintar adecuada y una buena preparación de superficie.

Preguntas frecuentes

¿Qué compresor para inflar nomás?
Uno chico/portátil alcanza.

¿Y para pintar?
Uno con tanque y buen caudal, para no quedarte sin aire.

¿Lo más importante es la presión?
No solo: el caudal y el tamaño del tanque son clave según el uso.

¿Sirve para herramientas neumáticas?
Sí, si el caudal alcanza para la herramienta.

¿Ragaglia asesora y envía?
Sí, a todo el país.


¿No sabés qué compresor comprar? En Ferretería Ragaglia te ayudamos a elegir según tu uso. Escribinos por contacto o llamá al 0351 3411234. Estamos en David Luque 1400, Córdoba Capital, y hacemos envíos a todo el país.