Tu carrito está vacío
Explorar la tienda
La amoladora es una de las herramientas que más se usan en un taller, y por eso elegir el tipo correcto te ahorra tiempo y bronca. La duda más común es entre la angular y la recta: parecen lo mismo, pero están pensadas para trabajos distintos. En esta guía te explicamos la diferencia entre amoladora angular y recta, qué hace cada una y cómo elegir según el material y la tarea.
Respuesta rápida: la amoladora angular tiene el disco en ángulo de 90° respecto al cuerpo y sirve para cortar, desbastar y rebajar en superficies grandes y materiales duros. La amoladora recta tiene el husillo alineado con el cuerpo y es para precisión: desbarbar, biselar, pulir y trabajar en lugares de difícil acceso. Para la mayoría de los trabajos generales, la angular es la primera que tenés que tener.
La diferencia de diseño (y por qué importa)
La distinción es física: en la angular, el motor y el husillo forman un ángulo de 90°, lo que te da fuerza y una buena cara de disco para atacar superficies amplias. En la recta, el husillo va alineado con el cuerpo, como una lapicera gruesa, ideal para llegar a rincones y trabajar con precisión.
Esa diferencia define todo lo demás: la angular usa discos de mayor diámetro y suele tener más potencia; la recta usa accesorios chicos para detalle.
Podés ver modelos en la categoría Amoladoras y Cortadoras, dentro de Herramientas eléctricas.
Para qué sirve la amoladora angular
Es la más versátil y la que cubre el grueso del trabajo pesado:
- Cortar perfiles, varillas y caños
- Rebajar cordones de soldadura
- Abrir ranuras en pared
- Cortar cerámica, piedra y mampostería (con el disco adecuado)
- Desbastar y limpiar superficies metálicas
Es la herramienta de cabecera de talleres metalmecánicos, herreros y obras.
Para qué sirve la amoladora recta
Es la especialista en precisión y acceso:
- Desbarbar interiores de tubos
- Biselar cantos pequeños
- Limpiar soldaduras en zonas de difícil acceso
- Rectificar y pulir en detalle
No reemplaza a la angular: la complementa cuando el trabajo es fino o el espacio es reducido.
Cómo elegir: potencia y tamaño de disco
En la amoladora angular, los dos datos clave son la potencia y el diámetro de disco. Los tamaños más comunes son 4½”, 7″ y hasta 9″. Como regla:
- 4½” (115 mm): la más usada, liviana, para cortes y desbastes generales.
- 7″ (180 mm) y 9″ (230 mm): más potencia y profundidad de corte, para trabajo pesado, pero más pesadas y exigentes de manejar.
A mayor diámetro, más potencia necesitás para que el disco no se “ahogue”. Para uso intensivo, sumá un buen sistema antivibración y empuñadura cómoda.
Seguridad: no es opcional
La amoladora es de las herramientas que más accidentes genera por mal uso. Protección ocular y facial, guantes y el disco correcto para el material son obligatorios. Usá siempre el disco apto (corte, desbaste o el material específico) y nunca sin la protección del disco puesta. Conseguís equipamiento en Seguridad e Indumentaria y discos en Abrasivos.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre una amoladora angular y una recta?
La angular tiene el disco a 90° y sirve para cortar y desbastar superficies grandes y materiales duros. La recta tiene el husillo alineado con el cuerpo y es para precisión, detalle y lugares de difícil acceso.
¿Cuál conviene comprar primero?
Para la mayoría de los trabajos generales, la amoladora angular, porque es la más versátil. La recta se suma cuando necesitás precisión o acceso a espacios reducidos.
¿Qué tamaño de disco elijo?
La de 4½” es la más usada por su equilibrio entre peso y rendimiento. Las de 7″ y 9″ dan más potencia y corte para trabajo pesado, a costa de más peso.
¿Sirve para cortar cerámica o piedra?
Sí, la angular puede, siempre que uses el disco específico para ese material. El disco correcto es tan importante como la máquina.
¿No sabés cuál es la indicada para tu taller? En Ferretería Ragaglia te asesoramos según el material y el trabajo. Escribinos por contacto o al 0351 3411234. Local en David Luque 1400, Córdoba Capital, y envíos a todo el país.